un peso de octavo hatado al corazon.
Por el intestino grande fluye miel espeza,
los ojos buscan al horizonte.
Sin enfocar, baja la mirada al suelo
mientras los ojos son olvidados.
Nubes de agua frîa, sol y viento amenazan con lluvia.
Las nubes forman figuras en la retina.
La presiôn del inhalar inunda las rajaduras de los pulmones con oxigeno.
Sangre oxigenada recorre las venas al ritmo del corazon.
Tanta sangre revienta las hataduras y cae el octavo.
El peso abre un camino violentamente por el estomago.
La miel se derrama,
se endulza el vientre.
El corazôn palpita sangre en miel,
el corazôn palpita sangre endulzada,
corre por los pulmones, el estomago, el vientre, las piernas, brazos, espalda, cuello y rostro.
Fluye hasta llegar al cerebro,
forma nubes color rojo obscuro que opacan el sol.
Viajan cortonsionandose, recorriendo los contornos del cerebro.
El sol enrala la sangre dulce y se derriten las nubes.
El calorcito radia olas que reverban con el ritmo de los latidos.
Las olas crecen hasta generar un terremoto.
Se derrumban los horizontes,
el cuerpo entra en el olvido
Una pequena falta de aire en los pulmones.
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